miércoles, 12 de febrero de 2014

Musa o Ninfa... Ya Me Da Igual

Tic. Toc. Tic. Toc.

El reloj de bolsillo interrumpe su hilo de pensamientos y no sabe muy bien si estar agradecido o enojado por ello.

Suspira, se siente cansado, muy cansado; siente cómo su párpado superior comienza a caer, encantado con las promesas del párpado inferior, sus pestañas chocan y abre sus ojos lentamente, suelta otro suspiro y repite el proceso.

Con la parte inferior de las palmas de sus manos (esa que conecta con el pulgar más adelante) frota sus ojos en un vano intento por espantar el sueño, las tensiones y las preocupaciones.

Bosteza abiertamente y estira sus brazos, una vez extendidos abre y cierra los puños dos veces para después bajar los brazos; ya que estos regresan a su lugar en el escritorio, estira sus piernas y suspira profundamente, por su mente recorren segundo a segundo las imágenes que componen las memorias de lo sucedido en el día.

Vuelve a ponerse los lentes que se había quitado hace un buen rato, lame sus labios y coge su lápiz, lo gira en su mano mientras mira a la pared, se pierde en ella y memoriza sus detalles al mismo tiempo que muerde la uña del dedo pulgar de su otra mano.

Pasan los segundo y resopla, con su mano izquierda toma la última galleta de manzana canela, se la lleva a la boca y la saborea despacio; por enésima vez en esa tarde, suelta un suspiro nuevamente y vuelve a coger su lápiz.

"Ya sea por amor o por odio, sigue siendo mi musa" refunfuña mientras el grafito de su lápiz le regala besos al papel, una línea por ahí y una curva conectando, un poco de sombra y muchos otros garabatos.

Su lengua sale de su boca como signo de concentración, tan concentrado está en su trabajo que ignora la falta de humo saliendo de su taza de café al igual que la vibración proveniente de su abrigo.

Unos minutos después lanza su lápiz al otro lado de la habitación y de un manotazo tira al suelo la obra de arte que había realizado, en ese papel estaba plasmado el rostro de la mujer que se le olvido que había olvidado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario